La palabra


…Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito… Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, ⋯

Resistir para soportar en silencio

Lo que yo deseo, la fuerza que yo busco, no es aquella que te lleva a perder o a ganar. ⋯

Vivir estremeciéndose

En un mundo tibio y mediocre, pacato, cobarde e hipócrita, donde la gigantesca mayoría cede, negocia y hace concesiones, de repente tropezarse con un radical es una lección de entereza, de convicción profunda, de severidad física y espiritual. ⋯

La Rebelión de Atlas

Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no con bienes, sino con favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias y no por ⋯

Ni el sexo ni la muerte

Ni el sol ni la muerte pueden mirarse fijamente“, escribió François dela Rochefoucauld. Y, cuando menos, esto los diferencia del sexo: pues pocos son los hombres y las mujeres que le temen y se privan de mirarlo fijamente.¿Por qué, si me dispongo ⋯

El mundo y sus demonios

¿Nos interesa la verdad? ¿Tiene alguna importancia? .. donde la ignorancia es una bendición es una locura ser sabio, escribió el poeta Thomas Gray. Pero ¿es así? Edmund Way Teale, en su libro de 1950 Círculo de las estaciones, planteó mejor el dilema: ⋯

La condición humana

Aquel amor, frecuentemente crispado, que los unía como un niño enfermo; aquel sentido común de su vida y de su muerte; aquella correspondencia carnal entre ambos, nada de todo aquello existía frente a la fatalidad que decolora las formas de que están saturadas nuestras ⋯

No soy malo

No soy malo
Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo. Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera y en destinarnos por sendas diferentes ⋯

Los sediciosos despetares de la anarquía


El presente libro plantea un análisis de actualidad acerca del lugar que el anarquismo contemporáneo puede ocupar, como potencial revolucionario en el mundo posterior a la caída del muro de Berlín. A la forzada tesis del “fin de las ideologías” se contrapone ⋯

La máscara de la muerte roja


La “Muerte Roja” había devastado el país durante largo tiempo. Jamás una peste había sido tan fatal y tan espantosa. La sangre era encarnación y su sello: el rojo y el horror de la sangre. Comenzaba con agudos dolores, un vértigo repentino, y luego ⋯